La transferencia: el “último relevo” del ciclo
La transferencia de embriones es una maniobra indolora que introduce el embrión cultivado en la cavidad uterina mediante un catéter fino y flexible, sin anestesia y normalmente en 5–10 minutos. Según el estadio de desarrollo, puede ser un embrión de clivaje (día 3) o un blastocisto (día 5–6); este último suele tener mejor potencial de implantación porque ya eliminó naturalmente parte de los embriones de peor calidad.
Fresco vs. congelado
- Transferencia de fresco: se transfiere directamente el día 3 o 5 tras la recuperación de óvulos; el ciclo es más corto y ahorra tiempo. Pero si durante la estimulación los estrógenos son muy altos o existe riesgo de OHSS, el fresco no es seguro.
- Transferencia de congelado (FET): el embrión se vitrifica y se transfiere cuando el cuerpo materno se recupera y el endometrio está en su mejor estado. Los estudios muestran que la tasa de nacido vivo con FET no es inferior e incluso puede superar a la del fresco, con mayor seguridad para la madre y el bebé.
Clasificación embrionaria y número a transferir
El embriólogo asigna un grado morfológico según la uniformidad celular y la tasa de fragmentación. La Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM) recomienda: en menores de 35 años transferir por lo general un solo embrión, para reducir el riesgo de prematuridad y complicaciones propias de los embarazos múltiples; en edad avanzada o fallos repetidos, tras una comunicación plena médico-paciente, se puede considerar transferir dos.
Procedimiento el día de la transferencia
Una leve vejiga llena mejora la imagen ecográfica → el médico coloca suavemente el embrión en el eje medio de la cavidad uterina con el catéter flexible → descansas un momento y regresas a casa. Es indoloro, no requiere hospitalización y la pareja puede acompañar para dar apoyo emocional.
Cuidados científicos posteriores
- Descanso: tras la transferencia no hace falta reposo en cama prolongado; la actividad moderada favorece la circulación. Evita el ejercicio intenso, las posturas agachadas prolongadas y levantar pesos.
- Medicación: continúa la progesterona según indicación; no suspendas ni cambies la dosis por tu cuenta.
- Dieta: nutrición equilibrada, con ácido fólico y proteínas de calidad; prevé el estreñimiento y reduce lo frío.
- Síntomas de implantación: leve distensión abdominal, sensibilidad mamaria o cansancio pueden indicarla, pero “no sentir nada” también es totalmente normal; no te hagas la prueba a diario para no aumentar la ansiedad.
La espera de dos semanas (Two Week Wait)
Unos 14 días después de la transferencia se mide la beta-HCG en sangre para confirmar el embarazo. Lo más importante es mantener rutinas regulares y estabilidad emocional. Las pruebas de orina muy tempranas dan falsos negativos o positivos que alteran el estado de ánimo.
Otros factores que influyen en la implantación
- Receptividad endometrial: el grosor, la forma y la irrigación determinan la calidad del “suelo”; si hace falta, se puede hacer un test ERA para conocer la ventana de implantación.
- Calidad embrionaria: los blastocistos y los cribados por PGT-A se implantan mejor.
- Estado físico y emocional: la tensión excesiva provoca contracciones anómalas del útero; relajarse y colaborar facilita el éxito.
¿Quieres saber si tu caso es mejor con fresco o con congelado? El departamento internacional del Hospital de Luohu en Shenzhen ofrece un ciclo completo de FIV por aproximadamente 4.500–6.000 USD, un 60–70 % menos que en EE. UU. Reserva tu consulta gratuita: /es/consultation/, o escríbenos por WhatsApp: https://wa.me/8618886468446